miércoles, 19 de agosto de 2020

UN DESASTRE LLAMADO VALENCIA.


El batacazo europeo de los equipos españoles, principalmente el del Barcelona, durante estos últimos días y semanas es el monotema deportivo. Del Barcelona se habla hasta en Argentina ahora mismo, pero la realidad es que se está pasando por alto uno de los mayores desastres deportivos que he visto en mucho tiempo. El caso del Valencia CF ahora mismo es dramático para sus aficionados.


Vaya por delante que no soy ni seguidor ni socio del Valencia, por lo tanto intentaré exponer la realidad del conjunto 'Ché' desde la manera más objetiva y respetuosa posible. Saltó ayer la noticia de que Murthy ofreció a los jugadores abonarles las fichas con pagarés con fecha de vencimiento septiembre 2021 y esto es, señores míos, la última de un año que nadie entiende del todo bien lo que ha ocurrido.

El Valencia es un equipo que ha pasado de ganar una Copa del Rey el año pasado, en el año de su centenario a acabar fuera de Europa y con graves problemas económicos. Acabó la temporada 2018/19 dando la impresión de ser un proyecto sólido. Marcelino entendió a los jugadores, se consiguió retener a Rodrigo y la temporada 2019/20 no empezó mal, en lo deportivo, ojo, porque en las oficinas se estaba gestando un problema que al final se ha comido al Valencia.

El 11 de septiembre de 2019 saltaba el proyecto de volver a meterse en Champions por los aires. Nadie entendía que estaba pasando, (comentamos esto AQUÍ), pero se despidió a Marcelino y a los pocos días a Alemany tras aquella discusión en la que se quería fichar a Rafinha y Lim dijo que naranjas de Valencia, que se iba a tirar de cantera ya que el Valencia estaba en números rojos tras haber duplicado el valor de su plantilla. Llegó Celades, y la cosa parecía ir relativamente bien pero en el tramo final de temporada se ha ido todo al garete.

El Valencia, que no lo tenía todo lo mal que muchos podríamos barruntar, se desmorona en febrero: sufre una durísima derrota en San Sebastián por 3-0 y la eliminación de la Champions tras recibir una goleada del Atalanta. Fue la segunda vez que el capitán levantaba la voz, en esta ocasión para decir que se necesitaba un central o no se entraba en Champions. 

Ahora llega la cronología de estas últimas semanas del conjunto 'Ché', que se puede resumir en cinco pasos y ha significado el el del final esperado. El Valencia se empezó a complicar tremendamente la clasificación para la Champions, pero también en general para Europa. El vestuario parecía dividido y no se tenía claro que iba a pasar con algunos de los contratos, como por ejemplo el de Garay, que no renovó y le sacaron muy 'amablemente' sus cosas a la puerta antes de finalizar la liga a pesar de la prórroga de un mes que dio la FIFA. Parejo volvió a levantar la voz: "no nos da para entrar en Europa" tras la derrota el 28 de junio contra el Villarreal. El 29 de junio fue de lo más autodestructivo que hay para un equipo. Celades no tiene la confianza del vestuario tras las derrotas contra Eibar y Villarreal. Murthy le dice a César Sánchez que ratifique a Celades, que sigue. Cesar convoca una rueda de prensa y ratifica a Celades, Peter Lim entra en juego y comunica a Murthy que Celades está despedido y César pues no entiende nada. Resultado sencillo, Celades despedido y César dimite a los 6 meses de entrar en el cargo. Todo esto a seis jornadas de acabar la Liga. No se podían esperar a terminar. 

La cosa no quedó aquí. Voro, que es el como el 'Almendro', siempre vuelve, comentó tras el partido contra el Leganés que Parejo y Coquelin, los dos mediocentros titulares,  no han jugado por decisión técnica y contra el Espanyol, en el último partido de Parejo en Mestalla , no jugó ni un minuto.

Estamos a 19 de agosto y el Valencia ha perdido a Parejo y Coquelin rumbo a un rival directo por 6.5 millones de euros más dos en variables, a Garay gratis, a Ferrán Torres por 25 más 12 en variables, Paulista está en negociaciones con el Villarreal y veremos que pasa con Kondogbia, al que parece ya le han comunicado que no cuentan con él. Es decir, a falta de concretar los últimos traspasos, el Valencia ha perdido a los dos mediocentros que más han jugado, a uno de los centrales titulares y a la promesa del equipo por 31.5 millones de euros. 

El Valencia parece ser el equipo más autodestructivo de Europa ahora mismo. Pero el problema no queda aquí. Ferrán Torres ha salido del Valencia diciendo lo que ha dicho de Murthy y Parejo; hay que escarbar y entender lo que está ocurriendo.

Desde el punto de vista de la plantilla, Parejo y otros jugadores tomaron una posición muy clara tras la destitución de Marcelino y ya no contra la dirección, contra otros jugadores que acataron la decisión también. Esto ha llevado al Valencia a poner en venta a toda la plantilla. Los mandatarios tienen muy claro lo que quieren y no van a dejar que ningún jugador opine distinto. Ya lo dijo Murty: " Cuando tienes un jefe que te trata mal, tienes dos opciones: aguantar sabiendo que te va a tratar mal toda la vida o irte". Sigo sin dar crédito a que este señor, que es un encargado, que es más fácil pedir una licencia de obras que lo que tiene que rellenar Murthy para poder pedir un café en Mestalla, diga eso y se quede más ancho que largo.

Desde el punto de vista de los cuerpos técnicos y administración del club, no les queda otra que obedecer. No tienen ni voz ni voto. Están ahí porque en los equipos de fútbol modernos existen esos cargos. La alineaciones las hacen los dueños, los fichajes los hacen los dueños y a los entrenadores los eligen los dueños.

Queda el punto de la dirección del club. Yo puedo entender que se vea a un equipo de fútbol como una empresa y se le busque cierta rentabilidad, pero también creo que un equipo es algo más que una empresa, hay muchos sentimientos detrás un escudo. Sin Peter Lim el Valencia estaría muy fastidiado, esto es así, pero esto también es lo que ha llevado al club a esta situación.

Lim es el máximo accionista de Meriton Holdings, empresa que ostenta el 82% de las acciones del Valencia y que adquirió por 200 millones de euros. Además, Meriton ha pagado las deudas del Valencia, unificándolas en una única deuda de unos 350 millones de euros del Valencia a Meriton y de la cuál, de momento, únicamente se han pagado intereses. Además, el Valencia ha duplicado el valor de su plantilla y no ha conseguido entrar en Champions. Entiendo perfectamente que este señor quiera recuperar su inversión y que la empresa le sea rentable, y como eso sí lo entiendo, no entiendo que se malvendan a Parejo, Coquelin y Torres y se deje marchar gratis a Garay. El Valencia tiene, juntando los 200 de las acciones, más los 350 de la dueda, una pulla importante con el señor Lim

Puedo entender que el sueldo de Parejo o Garay sea muy alto y te lo quieres quitar de encima, pero ¿repartir cartas de libertad en el vestuario es la mejor forma de quitarse ese gasto?, a ver, yo no tengo ningún equipo de fútbol, pero esto atenta contra la lógica. Igual que entiendo que, desde el punto de vista del empresario, hay que recuperar la pasta, entiendo que la metodología seguida por Lim no es la más adecuada.

El Valencia ahora mismo es un empresa no rentable para un dueño que la maltrata. Llegó cargado de promesas y ahora mismo hay más de diez jugadores en la lista de transferibles. La no clasificación para Champions ahonda en este problema y no parece haber una salida clara del pozo. Una empresa difícil de comprar y difícil de vender (Comprarla sin deuda te va a salir por 600 millones, y comprarla con deuda por algo más de 200), una empresa con una deuda importante al dueño actual, una empresa que se se hunde y con la que la hija del dueño se permite frivolizar en instagram.

Al final, hagamos el análisis que hagamos, busquemos culpables o exijamos responsabilidades, los que más sufren son los aficionados. Estos señores llegaron y el Valencia era un club que ganaba, estos señores se irán y tiene pinta de que pueden dejar un solar. No puedo evitar acordarme de equipos como el Hull, el Newcastle o el Sunderland. Un equipo de fútbol es un negocio, sí, pero también tiene una masa social detrás con unos sentimientos muy fuertes hacia el club de su ciudad.

Nadie está exento de equivocarse y gestionar mal un club, pero la filosofía de conmigo o contra mí aunque me esté cayendo con todo el equipo lleva a que los que más sufren sean los aficionados, independientemente de que Parejo se hubiese convertido en un punto de desunión entre jugadores o jugadores y dirección, hay que hacer las gestiones pensando en que el año que viene, muchas miles de personas volverán a estar dispuestas a pagar una entrada, un abono o una camiseta, y no se puede montar el circo que están montando. Es muy complejo hacer una buena gestión del club cuando del club sólo te interesan los 550 'kilos' que has puesto y encima lo gestionas a 13.000 km de distancia.

Como dije en el artículo de septiembre, aquí no se entiende nada, esto es un sindiós y un desastre de proporciones importantes. 

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